domingo, 13 de febrero de 2011

Prueba PA: Yamaha Stagepas 300

Introducción

 Tocar con pistas de acompañamiento me resulta interesante por varias razones. Por un lado, evito el aburrimiento de ponerme a tocar la guitarra sin ningún sentido, por otro lado, me ayuda a "acoplarme" al grupo de "músicos virtuales". También, me permite volcar mis mezclas sin la guitarra en MP3 y reproducirlas para tocar encima.
En definitiva, es una herramienta básica para mi aprendizaje y desarrollo como guitarrista, a falta de un grupo real, con músicos reales con los que pueda compartir experiencias y experimentos.

Utilizo un reproductor MP3 (Sony Walkman) para guardar y reproducir las pistas de acompañamiento y, hasta hace bien poco, utilicé una cadena Hi-Fi para reproducir el Walkman a través de su entrada de línea auxiliar.

El problema básico de las cadenas Hi-Fi típicas domésticas es su falta de potencia, cuando intentamos tocar con un amplificador de guitarra encima. He probado con cadenas de 150W por canal y se quedan muy cortas. El motivo tal vez sea la eficiencia de los altavoces. Los altavoces de los amplificadores de guitarra tienen una gran capacidad de mover aire, algo que no puedes lograr con los pequeños altavoces de las cadenas Hi-Fi típicas.

Durante un cierto tiempo, he ido a ensayar a Bandasonora y, en sus locales había equipos PA baratos que, si bien se quedaban algo cortos, tenían más potencia que los equipos Hi-Fi que he probado. En parte, supongo, debido a que el tamaño de los altavoces es mayor y, posiblemente, son más eficientes que los Hi-Fi.
Así que, me dediqué a buscar una solución económica, no exagerada, que me permitiera disfrutar mejor de las pistas de acompañamiento.

He valorado varias soluciones. Peavey era un buen candidato, ya que es un excelente constructor de amplificadores de guitarra. Los productos de Yamaha siempre han tenido una calidad "suficiente", los suele haber mejores pero, por el precio, son siempre buenos. Luego estaban otras soluciones como T.Racks (la marca blanca de Thomann) o Behringer, con las que se podían conseguir más watios a menos precio.

Mi propia experiencia con los equipos PA de Behringer en Bandasonora, me hicieron huir de la idea. Ok, moriré en Behringer si no encuentro una solución aceptable por el mismo precio pero, si puedo, la evito.
Los equipos de T.Racks me llamaron bastante la atención pero, al final, o estaban muy por debajo o muy por encima de la potencia que iba buscando (un tanto equivocadamente).
Peavey se quedaba corto en potencia y, Yamaha parecía tener la potencia necesaria y, mi fé en sus productos (todo lo que he probado de Yamaha, incluídas guitarras, me ha impresionado gratamente, especialmente por su precio), así que acabé decidiéndome por el Yamaha Stagepas 300, comprando adicionalmente, un par de soportes para los altavoces y un adaptador Stagepas para los soportes.


Presentación

El equipo viene todo empaquetado en una caja de considerables dimensiones, bien embalado y protegido contra los golpes.
Una de las cosas que sorprende es que abres la caja y solo ves dos altavoces... hmmm... ¿dónde está el amplificador?.
Resulta que ambos altavoces tienen un rebaje en su parte posterior, formando una caja. En uno de los altavoces se guarda, perfectamente integrado el amplificador.
El hueco del otro altavoz (con su tapa correspondiente), tiene espacio suficiente para guardar los cables de los altavoces e incluso algún que otro micrófono. Por tanto, constituye un equipo altamente portable y que ocupa el espacio que ocupan ambos altavoces, una vez guardado.
Las asas superiores de los altavoces facilitan su transporte, resultando muy cómodo mover "todo el equipo" y, muy fácil y rápido su despliegue y montaje.

El kit incluye un par de cables de altavoz, con conectores jack mono de unos 3 metros de longitud. Lo que se hace un tanto corto para un equipo PA (ve pensando en comprar cables de longitud adecuada a tus necesidades). No admite otro tipo de cable de altavoz.

El mezclador-amplificador, dispone de 4 canales mono y 2 canales estéreo.  Los canales mono admiten entradas de micrófono o línea/instrumento (mediante un interruptor pulsador) y, se les puede añadir un envío a un efecto de reverberación, cuyo nivel es único para todos los canales.
Ecualizador de 2 bandas (agudos y graves) en todos los canales.
Tiene salida para altavoces pasivos (los que vienen con el kit), para altavoces activos y, para línea. El nivel de salida de los pasivos se controla con el botón Master, mientras que el de las otras dos salidas se regula con el botón Monitor.
Un botón speech/music permite cambiar el modo de funcionamiento del amplificador entre voz y música.

Fabricado en China (como casi todo hoy en día), tiene un acabado excelente y, todo parece sólido, duradero y de calidad.


¿Cómo suena?

No me cabe ninguna duda, el sonido es EXCELENTE. Todas las frecuencias están bien representadas y, aunque teóricamente debiera de representar pobremente los bajos (según el rango de frecuencias nominal en la descripción técnica), resulta tener una espectacular patada en bajos.
Comparado con mis recuerdos de como suena un Behringer, no hay color. Los Behringer que he probado suenan a caja de zapatos, mientras que el sonido de este Yamaha Stagepas 300 representa con mucha calidad las frecuencias (incluso, las que teóricamente no es capaz de representar).


¿Cómo peta?

Amigo Sancho, con la Iglesia hemos topado.
150W por canal parece mucho watio, teniendo en cuenta que el amplificador de guitarra más potente que tengo "sólo" ofrece 50W.
Pero, como siempre, los watios no nos cuentan toda la historia. Lo que siempre importa al final es la eficiencia de los altavoces y, aunque éstos, nominalmente son capaces de dar 112 dB a 1 m, está claro que el amplificador-mezclador no puede alimentarlos con suficiente chicha.

Como la mayoría de estos mezcladores-amplificadores, tiene un display con leds con el nivel de salida y, claro, como en todos los equipos de transistores, el mantener el nivel de salida constantemente en la zona roja acaba "friendo" el amplificador.
Tanto los niveles de los canales con el Master, tienen una marca en su dial (cerca de al 75% de su recorrido) que indica su posición más adecuada.
Posiblemente, el amplficador funcione de maravilla a esos niveles, sin saturación ni clipping interno pero, a esos niveles, la PA no hace nada que no pueda hacer una minicadena Hi-Fi (vale, mueve más aire y representa mejor los bajos, poco más).

En la práctica, he situado el nivel del canal a tope y, el Master, pasada la "raya", controlando que el indicador de clipping no destelle contínuamente. Eso me da un nivel aceptable, tal vez para tocar con un amplificador de transistores, donde puedo regular bien el volumen sin perder la calidad del sonido (bueno, la calidad de transistores, claro).

Este equipo PA no es capaz de callarle la boca ni al más pequeño de mis amplificadores. El Vox Night Train, con su 15W valvulares y un altavoz simple de 12" se come a la PA con patatas, aún a niveles muy bajos.
El master de la PA se puede subir más pero... empieza el clipping permanente que, aunque no parece afectar gravemente a la calidad del sonido, puede freir el amplificador-mezclador.


Conclusión

Es un equipo que NO sirve para una situación de grupo. No veo este equipo con capacidad para competir contra un bajo, una batería ni una guitarra. Puede servir para dar pequeñas conferencias, a un grupo muy pequeño de gente y en espacios pequeños.
Puede ser excelente para montar una fiesta con los amigos y escuchar la música mientras bailas, bebes y no conduces. Podría incluso servir para tocar en casa, siempre y cuando tu amplificador fuera de pocos watios (preferentemente, de transistores) pero, si tu pasión son las válvulas, el equipo se queda corto.

En cuanto a calidad de acabados y sonido, excelente por el precio.
En cuanto a transportabilidad, excelente. Un sistema muy bien pensado, cómodo y resultón.
En cuanto a potencia, muy limitado y, casi cercano a una cadena Hi-Fi.

Está claro que 150W de transistores por canal son muy POCOS watios para competir contra 15W valvulares. Estoy empezando a sospechar que, para ir bien, harían falta de 300 a 500W por canal para poder poner los amplificadores a un volumen razonable donde se respetara el sonido valvular.

En fín, de momento, es posible que intente acallar mis amplificadores con el TAD Silencer.